Small Pencil Neuroresumen: La bioquímica del amor

sábado, 21 de enero de 2017

La bioquímica del amor

Cuando nos enamoramos, nuestro cerebro se pone en marcha, y un montón de reacciones químicas se suceden para producir las respuestas características a un flechazo: euforia, sudores, excitación… Tu corazón late con fuerza, las manos te sudan y hasta te cuesta conciliar el sueño. Descubre por qué te sientes así cuando te enamoras. En este post se enuncian breves conocimientos bioquímicos en asuntos amorosos, conociendo el papel que desempeñan sustancias químicas como la dopamina, la oxitocina, la noradrenalina.

Cada vez que te enamoras, un montón de mecanismos se ponen en marcha en tu cuerpo. Todos ellos se activan, eso sí, desde el cerebro, así que podría decirse que el amor es, en realidad, una cuestión más de mente que de corazón.

El organismo enamorado libera sustancias químicas responsables de los típicos síntomas del flechazo, y también causantes de esas sensaciones de euforia y felicidad que nos invaden. Las más importantes son la dopamina, la adrenalina y la norepinefrina. La dopamina eleva nuestro deseo sexual y además aumenta nuestra capacidad de concentración y nos hace sentir eufóricos, al igual que la norepinefrina, que también es responsable de que se nos quite el hambre.

¿Piensas a todas horas en tu amado o amada? Échale la culpa, de nuevo a la química. Esa obsesión se debe a los niveles más bajos de serotonina. Además, el amor produce sentimientos adictivos similares a los de las drogas, y esta afirmación tiene un fundamento neuroquímico muy sólido.

La sustancias que se libera en las primeras fases del enamoramiento es la DOPAMINA. Cuando nos enamoramos liberamos dopamina, un mensajero químico relacionado con el placer.

La OXITOCINA también interviene en en el amor, pero, ¿Qué tiene que ver la oxitocina con el amor?. La explicación es la siguiente: La oxitocina se ha llamado “la hormona del amor”, y no es en vano: se libera en grandes cantidades cuando tenemos un orgasmo, además, nos incita a tener relaciones monógamas y a la fidelidad. Esta hormona no solo está relacionada con el amor de pareja: también tiene un papel muy importante en la lactancia, provoca contracciones durante el parto, nos incita a ser generosos y nos ayuda a reducir el estrés.

Ante el panorama bioquímico ya descrito, entonces la pregunta sería: ¿El amor modifica la actividad de nuestro cerebro? y la respuesta es sí. Según los últimos estudios, cuando nos enamoramos se modifica la actividad de más de 10 regiones diferentes de nuestro cerebro. En concreto, las regiones relacionadas con la motivación, la recompensa y las aptitudes emocionales se ven estimuladas.

Neurológicamente hablando, lo que coloquialmente solemos llamar "el flechazo del amor" desde el punto de vista de las sensaciones que genera, se le asocia al estado de euforia producido por el consumo de una droga. ¿Cómo así?. Es que según los estudios científicos, cuando nos sentimos atraídos o enamorados de alguien sentimos una sensación de euforia similar a la que produce el consumo de drogas. Esto se debe a que liberamos hormonas relacionadas con los sistemas de recompensa y con los circuitos del placer.

Ahondando algo más en la bioquímica amorosa, genera interés lo siguiente: ¿Cuál es el efecto de la noradrenalina en nuestro cerebro cuando nos enamoramos?. Ella hace que nos ruboricemos en las primeras fases del enamoramiento. Eso es porque la noradrenalina tiene mucho que ver con la sensación de euforia que sentimos al estar enamorados, y también es responsable del rubor y de la sudoración en las manos cuando estamos en presencia de la persona amada.

Un tema recurrente y polémico es la selección de la pareja, desde el punto de vista de la química cerebral, así que: es falso que seleccionamos a parejas inmunológicamente compatibles con nosotros. Algunos estudios recientes revelan que nos sentimos más atraídos hacia personas que tienen un complejo de histocompatibiblidad mayor, o CHM (un conjunto de genes relacionados con el sistema inmunológico), diferente al nuestro.

Pero en el amor también genera interés el tema de la fidelidad, así que ahora se sabe que el compuestos químicos está relacionado con la fidelidad es la Vasopresina. Un estudio demostró que la supresión de la vasopresina en ratones hacía que los machos se “lanzasen” a buscar nuevas hembras. La oxitocina también está relacionada con la monogamia.

Por último, cuando sentimos deseo sexual, se activan dos regiones muy relacionadas con los impulsos más primitivos del ser humano: el hipotálamo y la amígdala.

En resumen, parece que el amor afecta, y muy positivamente, a nuestro organismo, ¡siempre que no lleguemos al extremo de convertirlo en una adicción!









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